Responde pensando en la realidad actual de tu negocio.
No en cómo te gustaría que fuera.
¿Tu marca tiene un destino claramente definido?
Piensa dónde está hoy y dónde quieres que esté en tres años. "Vender más" no cuenta. La pregunta es si existe una dirección que guíe las decisiones.
- A Nuestra dirección está definida y todas las decisiones responden a ella.
- B Tenemos una idea general. Falta concretarla.
- C No hay dirección clara. Vamos resolviendo sobre la marcha.